El Mosler MT900R de 2004 llega a Project Motor Racing

21 Marzo 2025

El Mosler MT900R de 2004 es una máquina de competición pura, diseñada para la pista, que combina un chasis ultraligero con un motor V8 LS1 de 5.7L de origen GM. Reconocido por su aerodinámica y su excepcional manejo, se ha convertido en un icono raro y codiciado del rendimiento americano y la genialidad en la ingeniería.

Motor: Chevy 5.7L V8 (restringido)

Potencia: 450 CV a 5700 RPM

Par: 425 Nm a 5000 RPM

Peso: 1100 kg

Transmisión: Manual de 6 velocidades

Disposición: Motor central, tracción trasera

Una máquina creada para la pista

Fundada en 1985 por el ejecutivo de fondos de inversión Warren Mosler en Riviera Beach, Florida, Mosler Automotive se labró un nombre en la industria creando coches ultraligeros y de alto rendimiento, donde la función estaba por encima de la forma. El Mosler MT900R de 2004 es el máximo exponente de esta filosofía, combinando ingeniería innovadora con un enfoque sin concesiones hacia la competición. ¿El resultado? Ganador de la categoría GTS en las 24 Horas de Daytona de 2003 y campeón del British GT Championship, logrando tres dobletes consecutivos en sus primeras tres carreras y cerrando la temporada con cuatro victorias más. Así es como se deja huella en el mundo del automovilismo.

Side and rear view of black and yellow #37 Mosler MT900R race car with large rear wing.

Superioridad aerodinámica

El MT900R fue la evolución del MT900, un superdeportivo homologado para carretera que debutó en 2001. Diseñado por el ingeniero británico Rod Trenne (quien posteriormente trabajó con Panoz), el MT900R mantenía la llamativa silueta del modelo original, pero fue aligerado y optimizado para la competición. De hecho, Mosler vendió más versiones de competición (50) que unidades homologadas para calle (35).

Su perfil aerodinámico fue perfeccionado en el túnel de viento, dando como resultado una postura baja y agresiva, un enorme difusor trasero y un alerón ajustable que generaba una carga aerodinámica considerable. Cada línea y cada toma de aire tenían una función específica, aunque su diseño en su momento generó opiniones divididas.

Pero su efectividad era incuestionable.

Front and side view of silver #107 Mosler MT900R race car with blue and orange livery.

Potencia americana con precisión ingenieril

Bajo el capó, el MT900R montó distintos motores V8 de gran cilindrada en varias categorías, incluyendo un Chevy 7.0L V8. Para Project Motor Racing, el MT900R equipa el mismo motor con el que compitió en la temporada GT de 2004: un Chevy LS6 V8 con unos 450 CV (limitado), perfectamente alineado con sus rivales de la categoría N-GT.

Acoplado a una caja de cambios manual de seis velocidades, el Mosler ofrece una de las experiencias de conducción más viscerales de Project Motor Racing: puro, brutal y absolutamente emocionante.

El V8 de Chevrolet no solo fue elegido por su potencia, sino también por su fiabilidad y facilidad de ajuste. El resultado fue un tren motriz tan poderoso como duradero.

Y el sonido... sencillamente espectacular.

Dominio en circuito

Con un peso en vacío de poco más de una tonelada en Project Motor Racing (en el British GT, rondaba los 890 kg), el coche contaba con una relación peso-potencia que lo situaba a la altura de los mejores deportivos de competición. Aceleraba de 0 a 100 km/h en solo 3,1 segundos y superaba los 320 km/h de velocidad máxima.

Pero no solo era rápido en línea recta, sino que su verdadera magia estaba en el paso por curva.

El MT900R es un coche para pilotos de verdad. Exige habilidad, precisión y un toque ligero al volante, pero recompensa a quienes saben llevarlo con un rendimiento inigualable.

Cockpit interior view of the Mosler MT900R race car showing steering wheel and dashboard.

ADN de competición

El MT900R se hizo rápidamente un nombre en campeonatos a ambos lados del Atlántico, incluyendo el FIA GT Championship y la American Le Mans Series. A pesar de su impresionante rendimiento, siguió siendo un coche exclusivo, ya que cada unidad se fabricaba bajo pedido y con especificaciones personalizadas según las preferencias del cliente. Esta exclusividad solo aumentó su leyenda.

El Mosler MT900R de 2004 demostró que un fabricante pequeño e independiente podía desafiar a los gigantes del automovilismo. Con su chasis ligero, su bestial motor V8 y un comportamiento diseñado para la competición, es un testimonio de la innovación y la determinación.

Y cuando lo conduzcas, recordarás una época en la que el automovilismo trataba de desafiar los límites y superar las expectativas. Pura pasión por la competición.

Side view of yellow and black #37 Mosler MT900R race car on track.

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