Mosport llega a Project Motor Racing
7 Marzo 2025
El Canadian Tire Motorsport Park es un legendario circuito de 3,957 km situado en Bowmanville, Ontario. Desde 1961, ha estado en la élite del automovilismo internacional, acogiendo carreras de F1, Can-Am, IMSA y prácticamente cualquier otra categoría de competición que puedas imaginar. Conocido por sus curvas de alta velocidad, cambios de elevación y desafíos que ponen los nervios a prueba, Mosport es uno de los favoritos del mundo GT, una pista que combina a la perfección historia, respeto y adrenalina pura.
Un legado de velocidad y excelencia en el GT
Mosport – ahora oficialmente conocido como Canadian Tire Motorsport Park– es un lugar sagrado en el mundo del automovilismo. Ubicado en las colinas de Bowmanville, Ontario, este trazado de 3,957 km ha sido un pilar del automovilismo en Norteamérica desde su inauguración en 1961. Diseñado por Alan Bunting y construido con el esfuerzo de entusiastas locales, Mosport nació de la pasión por el automovilismo (de ahí su nombre) y del deseo de crear un circuito de nivel mundial en lo que entonces era una ubicación remota (a unos 100 km de Toronto).
A lo largo de los años, y contra todo pronóstico, Mosport ha cimentado su legado al albergar todo tipo de competiciones, desde la Fórmula 1 hasta el Can-Am, pasando por las mejores competiciones de GT.

Un icono de la historia del motor
La historia de Mosport está repleta de momentos legendarios y pilotos míticos. Desde sus inicios, la pista adquirió la reputación de ser uno de los circuitos más rápidos y desafiantes de Norteamérica. Aunque la Fórmula 1 solo corrió aquí una vez, en 1967, Mosport continuó prosperando como un templo del automovilismo norteamericano, especialmente en categorías de prototipos y GT.
En las décadas de los 60 y 70, Mosport fue una de las sedes clave de la Can-Am una serie de velocidad extrema y altísimo riesgo. Por sus curvas pasaron auténticas leyendas como Stirling Moss (quien da nombre a la exigente curva 5), Bruce McLaren, Denny Hulme, George Follmer y Mario Andretti (cuyo nombre luce en la recta principal). Pilotos que llevaron sus máquinas al límite en este trazado implacable.
En los años 80 y 90, Mosport se convirtió en un escenario fundamental para el IMSA GT, con pruebas del legendario Camel GT Championship (la versión americana del Grupo C) y, más tarde, de la American Le Mans Series (ALMS), incluyendo aquella icónica carrera de 1996. Sus rápidas curvas y cambios de elevación lo convierten en un circuito favorito para los pilotos de GT, que disfrutan del desafío de recorrer su fluido, pero exigente, trazado.

Un campo de batalla moderno
Hoy en día, Mosport sigue siendo un pilar del automovilismo GT en Norteamérica, formando parte del calendario del IMSA WeatherTech SportsCar Championship. Su combinación de terreno natural y alta velocidad lo convierte en el escenario ideal para los GT3 y GT4 modernos, máquinas que combinan aerodinámica avanzada, tecnología punta en neumáticos y motores estruendosos para ofrecer un espectáculo inigualable.
Los cambios de elevación y las curvas rápidas exigen precisión y valentía, mientras que las largas rectas y fuertes frenadas premian tanto la potencia como la estrategia. Los equipos deben encontrar el equilibrio perfecto entre velocidad y resistencia, ya que el carácter implacable de Mosport castiga sin piedad el más mínimo error.
Para los pilotos, esta es una pista que separa a los grandes de los buenos. Y también es un lugar donde el miedo se queda en el paddock. Mosport no perdona.
La esencia de Mosport
Lo que distingue a Mosport de otros circuitos es su carácter puro y sin concesiones. A diferencia de muchos circuitos modernos diseñados pensando en la seguridad y la comodidad del espectador, Mosport ha conservado su esencia old-school. Aquí no hay amplias escapatorias de asfalto: en su lugar, te esperan trampas de grava, barreras de neumáticos y muros, todos ellos dispuestos a castigar cualquier distracción o error.
Este carácter implacable es precisamente lo que hace que Mosport sea tan especial y querido: exige respeto y recompensa solo a los más valientes. No es un sitio para los débiles de corazón – aquí, un fallo casi siempre significa "el gran golpe".
La atmósfera de Mosport es igualmente única. Su entorno rural y el entusiasmo de los aficionados crean un ambiente íntimo y electrizante. Los espectadores pueden acercarse al máximo a la acción, lo que hace de Mosport una auténtica experiencia de automovilismo tanto para los pilotos como para los fans.
A lo largo de los años, el circuito ha evolucionado, mejorando en seguridad e infraestructura, lo que le ha permitido mantener su estatus de instalación de primer nivel con la codiciada certificación FIA Grado 2. Sin embargo, la esencia de Mosport – el desafío, la emoción, la historia – sigue intacta. Es esta combinación de tradición e innovación la que hace que Mosport sea una joya única en el mundo del GT.

La mejor curva
Las Esses son una serie de curvas que premian la habilidad y la confianza, proporcionando una descarga de adrenalina incomparable. Para pilotos y aficionados, las Esses – y en especial la icónica curva 5 – representan el espíritu y la dificultad de Mosport, lo que las convierte en el tramo más emblemático del circuito.
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